ALGUNOS LUGARES DE ENCIERRO DE MAMÍFEROS MARINOS EN LA ARGENTINA

 

- ACUARIO DE BUENOS AIRES – ZOOLÓGICO DE BUENOS AIRES.-

        

Luego de abonar distintos y variados tipos de tarifas, se puede advertir que dentro del “Zoológico de Buenos Aires”, se halla el llamado “Acuario de Buenos Aires” donde se encuentran enclaustrados, presumiblemente, doce ejemplares de mamíferos marinos (pinnípedos) en un ambiente muy reducido y restringido que atenta contra su dignidad. Existe una clara superpoblación de mamíferos ya que se encuentran alojados 12 ejemplares en un lugar que sólo podría albergar a la mitad. El lugar de encierro es un semicírculo bajo el nivel del piso lo que ocasiona que la vista de los lobos sea sólo una pared. Esto no es todo, la profundidad del agua no supera el metro y medio por los dos metros de ancho. Recordemos que los lobos marinos pueden alcanzar una profundidad de 200 metros cuando se encuentran en su hábitat. Dos de ellos son los que realizan los rentados, sucesivos y reiterados “shows” a los que son sometidos diariamente. Da tristeza y furia ver estos antinaturales, fingidos y artificiales espectáculos en donde se pretende “humanizar” ejemplares de la fauna marina obligándolos a realizar piruetas, aplausos y otras soserías propias de un circo de ”mala muerte”. Recordemos que esto ocurre en el “Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires”, un lugar donde se debería tratar de imitar el hábitat de los animales que alojan, cosa bastante alejada de lo que sucede.  La cantidad de “shows” ejecutadas por sólo dos lobos marinos es ilimitada, constante y sólo depende de la afluencia del público. Al encontrarse en la Capital Federal, la Normativa que rige el funcionamiento del “Acuario de Buenos Aires” es el “Reglamento de Oceanarios Nacional” (Resolución 351/95 de la Ex Secretaria de Ambiente y Desarrollo Humano de la Nación). Este Reglamento, no debido a un olvido de los funcionarios que crearon la norma, no establece que los establecimientos que posean Mamíferos Marinos deban encontrarse en las cercanías del mar, como si lo establece el Reglamento de la Provincia de Buenos Aires, lo que permite que el “Acuario de Buenos Aires” pueda funcionar. Esto ocasiona que al no tener agua de mar deban “salinizar” el agua con procesos artificiales desmejorando notablemente la calidad de vida de los animales preparados para el agua de los Océanos y origina traumáticos y estresantes traslados de los mamíferos marinos.

                    

- Zoo-LUJAN.-

 

         El Establecimiento denominado “Zoo-Parque Luján”, ubicado en la Provincia de Buenos Aires, posee animales pertenecientes a la especie pinnípedos de los cuales su origen es verdaderamente dudoso. Por otro lado, el denominado “Reglamento para el Manejo de Mamíferos Acuáticos” de la Provincia de Buenos Aires establece que, “El Oceanario deberá estar instalado en la costa del mar o de un estuario con aguas salobres. No se autorizarán Oceanarios alejados de la costa marina, (...)” En consecuencia, el Zoo- Lujan no puede poseer mamífero marinos dado que debería estar instalado en la costa del mar o de un estuario con aguas salobres. Es decir es un hecho público y notorio de la inmensa lejanía de dicho Establecimiento (Luján) con la costa marina, este hecho no es mas que una grave y flagrante infracción del Reglamento señalado. Este hecho fue denunciado oportunamente por la Fundación Fauna Argentina, en Noviembre de 2003, ante el Subsecretario de Pesca de la Provincia de Buenos Aires. En dicha denuncia se peticiono que, de manera inmediata, se arbitren los mecanismos pertinentes a los fines de encauzar la situación descripta (traslado de animales a costa del infractor, vuelta al medio natural si es posible, etc.) y se apliquen las sanciones correspondientes, y se informe el origen legal de los lobos marinos allí encerrados, ante la evidente violación a la normativa vigente.-

Por otro lado este Zoológico permanentemente provee de mamíferos marinos, y otras especies de animales, a programas de entretenimiento o cómicos de Televisión, cuando el Reglamento de Oceanarios Provincial no permite el contacto físico con los animales. El sólo hecho de compartir un set televisivo, sumado a los camarógrafos, productores y demás personas presentes contradice lo ordenado por el Reglamento aludido ut-supra, convirtiendo lo sucedido en una infracción de la misma. Asimismo es sumamente inapropiado que se produzca la situación de obligar y conducir a un animal silvestre forzadamente a un Estudio de TV dado el elevado estrés que debe soportar al encontrarse en un ambiente sumamente distinto al natural. 

 

- MAR DEL PLATA AQUARIUM S.A.          

La Fundación Fauna Argentina en el año 1996 accionó legalmente en el Juzgado Federal de la ciudad de Mar del Plata en contra de un permiso de captura de 4 orcas y 12 delfines nariz de botella; dicho permiso fue otorgado, de manera insólita, por el Ministerio de la Producción de la Provincia de Buenos Aires a favor de Mar del Plata Aquarium. En la acción de amparo presentado ante el Juzgado Federal se incluye un informe científico elaborado por el jefe del Laboratorio de Mamíferos marinos del MACN “Bernardino Rivadavia”, Lic. Hugo Patricio Castello, en el que se concluye que las poblaciones de orcas en Argentina no son suficientemente conocidas, aunque se presume que son reducidas; se instruye acercas de las consecuencias nefastas del cautiverio para los mamíferos marinos ya que son animales sumamente sensibles al estrés y enfermedades asociadas al mismo; se alertó además (hecho que nos pareció fundamental) sobre la ausencia de un estudio previo del impacto ambiental que las capturas pueden originar en el medio. En una primera instancia, el Juez Federal Jorge I. Sirochinsky resuelve declarar nulo el permiso otorgado por la Provincia de Buenos Aires al Mar del Plata Aquarium por lo cual el Oceanario decide apelar la medida. En un fallo memorable que creó importante jurisprudencia, el 20 de Octubre de 1998, la Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata también hace lugar a la Acción de Amparo, y,  además de aceptar los fundamentos de primera instancia y confirmarlos, amplia manifestando que “el solo hecho de tener encerrados a los animales dentro de estos Oceanarios implica una violación a los artículos 1 y concordantes de la Ley 14.346 de protección a los animales contra actos de crueldad y maltrato”. Por otro lado, la Fundación Fauna Argentina tiene registrada una decena de delfines muertos desde que Mar del Plata Aquarium inició sus actividades en el año 1993. Las dos ultimas muertes ocurrieron en tránsito producto de una importación desde Rusia en noviembre de 1999, quedando al descubierto las pésimas condiciones de traslado de los ejemplares. De un informe realizado por el SENASA se desprende que los dos ejemplares (un macho y una hembra preñada) viajaban en una misma bachaza, siendo un factor determinante en los decesos el stress provocado por el prolongado viaje (50 horas aproximadamente). En el macho, previa necropsia, se observo que las vías aéreas superiores mostraban presencia de espuma; los pulmones se encontraban congestionados con importante cantidad de sangre, como así también las cavidades toráxica y abdominal, lo que sugieren una asfixia por inmersión. Con relación al tratamiento que este Oceanario dispensaba a los animales que ingresaban para supuestamente ser “rehabilitados” se puede observar las verdaderas intenciones en una carta firmada por el presidente de “Plunimar S.A. Mar del Plata Aquarium”, Sr. Claudio S. Tutundjian, en noviembre de 1995, dirigida al Ministerio de la Producción de la Provincia de Buenos Aires. En dicha nota se informa el ingreso de un delfín oscuro (“Lagenorynchus oscurus”) al mencionado acuario para su “recuperación”. En la misma se realiza el pedido formal para que el cetáceo pueda incorporarse al Oceanario porque, según lo escrito por el Sr. Tutundjian “es un animal apto para la exhibición, siendo el único animal de su especie que existe en un oceanario en el país” y además que “la incorporación de este delfín permitiría un mayor recambio de ejemplares en los shows para un mejor manejo de los animales, sin tener que recurrir a una importación o captura con los riesgos que ello significa”. Este delfín fue utilizado en shows hasta su muerte en 1998. Asimismo recientemente la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación rechazo por segunda vez consecutiva la exportación a un Zoológico Europeo de nueve mamíferos marinos solicitada por Mar del Plata Aquarium de animales que habían ingresado a dicho Oceanario supuestamente para ser “rehabilitados”. Muchos de esos pinnípedos que se intentaron exportar se encuentran privados de su libertad hace mas de diez años por parte de Mar del Plata Aquarium tratándose de un caso análogo al de la Orca Kshamenk.-

- MUNDO MARINO S.A.

Además del caso de la Orca “Kshamenk”, no es novedad que han ocurrido en los últimos años varias muertes de cetáceos, destacándose los decesos de las “orcas estrellas” Milagro y Belén, como así también la muerte de los tursiops Vilma, Ulises y Bocón, no descartando que ocurrieron mas muertes de delfines en las instalaciones de Mundo Marino. Tras haber muerto en el oceanario la orca “Milagro” en 1991 y manteniendo en su poder a las orcas “Belén” y “Kshamenk”, la Fundación Fauna Argentina envía Carta Documento en el año 1996 a la Dirección de Recursos Ictícolas y Acuícolas de la Nación, solicitando la restitución de las orcas cautivas en Mundo Marino a su hábitat natural. Ante este pedido, la opinión de Mundo Marino fue la siguiente: “Este ha sido un pedido delirante y sin fundamento. Hasta la fecha no existen antecedentes de reintegración de orcas al medio ambiente y los pocos casos de reintegración de delfines han resultado totalmente negativos”, desenmascarando sus verdaderas propósitos consistentes en que cuando ingresa una Orca a sus instalaciones jamás será liberada y derrumbando su propia coartada de considerarse un “Centro de Rehabilitación”. Como vimos, la orca “Belén”, después de haber estado preñada en 1998 y perdido su cría, muere en Mundo Marino en enero de 2000. Asimismo en Mundo Marino S.A. se producen numerosas y flagrantes infracciones a la normativa vigente de protección de los Mamíferos Marinos como por ejemplo la realización de sketchs “humorísticos” en las piletas destinadas a los cetáceos y pinnípedos. Así se han realizado supuestas cámaras ocultas para el programa “Videomatch” que conduce el Sr. Marcelo Tinelli en donde se observaron un claro contacto físico de los animales con el público culminando las escenas con una persona dentro del natatorio destinado a los pinnípedos. De esta manera se constituyó una indudable violación de la normativa vigente pasadas por alto por la Autoridad de Aplicación del Reglamento de Oceanarios Nacional y Provincial a pesar de las reiteradas y oportunas denuncias que realizó la Fundación Fauna Argentina.-

 

- CAPTURAS ENCUBIERTAS

Cuando las autoridades competentes otorgaron permiso para la instalación de Oceanarios en territorio argentino no se previó en la forma en que se iban a proveer de ejemplares para la exhibición. Como hemos visto el importar animales desde algún país en donde se permite la captura de cetáceos es sumamente riesgoso, entre otras cosas, por las condiciones del traslado, además de ser costoso. Por la legislación existente en Argentina, sería en teoría imposible que un Oceanario pueda exhibir y utilizar en sus “shows” alguna variedad de mamíferos marinos capturados en jurisdicción nacional. Para revertir estas situaciones y procurar animales, los Oceanarios han implementado modalidades que la “Fundación Fauna Argentina” denominó CAPTURAS ENCUBIERTAS. Esto consiste en ingresar ejemplares para su exhibición por intermedio de “Centros de Recuperación”. De esta manera los Oceanarios introducen en sus instalaciones, utilizando sus fundaciones creadas “ad-hoc”, lobos y elefantes marinos, pequeños delfines, orcas, aves marinas como pingüinos y hasta tortugas marinas. Cuando tienen algún excedente de animales, generalmente pingüinos y lobos marinos, realizan una suerte de liberaciones o sueltas mediáticas, en donde se convoca a la prensa con fines propagandísticos. Para este fin y a modo de legalizar estas capturas encubiertas, los Oceanarios firman acuerdos con el Ministerio de Asuntos Agrarios y la Subsecretaría de Pesca, dos organismos que dependen de la Provincia de Buenos Aires que brindan reconocimiento oficial a este tipo de maniobras. Si bien nuestra Constitución Nacional establece que los recursos naturales son dominio originario de las Provincias, al tratarse de fauna altamente migratoria -y no establecida en una región determinada- cuya afectación o extinción afectaría a varias provincias, debería abstenerse la provincia de Buenos Aires de realizar estos acuerdos.  Volviendo al tema de capturas encubiertas y para demostrar estos hechos, se puede comprobar fácilmente revisando la folletería que es repartida al público por los Oceanarios y que se utiliza para la promoción de estos emprendimientos comerciales y en los que se puede observar fotografías de orcas, delfines, pingüinos, que son utilizados en los shows y que ingresaron a estos Oceanarios para su recuperación y que en muchos casos encontraron la muerte sin haber tenido nunca la posibilidad de ser liberados.
Esta forma de operar nos demuestra que cuando ingresa un ejemplar a los acuarios, si este sirve para el fin lucrativo y de exhibición nunca será liberado.

- CONCLUSIONES

Si bien la República Argentina posee legislación que ampara a los mamíferos marinos prohibiendo la captura de los mismos, es necesario una ley clara que regule el rol de los centros de recuperación, prohibiendo la exhibición de los ejemplares que ingresen para ese fin y asegurando su restitución al medio natural. Asimismo es necesario también que los organismos de aplicación, la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación y la Subsecretaria de Pesca de la Provincia de Buenos Aires, efectúen los controles necesarios a los Oceanarios existentes; que se le apliquen las sanciones y multas previstas por la legislación respectiva cuando se comprueben violaciones a las normas existentes, excluyendo el modo altamente complaciente con los que se han dirigido hasta el momento con estos emprendimientos comerciales. Para finalizar decimos que estos comercios en donde se alberga fauna marina se van convirtiendo en modelos obsoletos que en otros sitios del mundo ya han sido clausurados; que proporcionan literalmente imágenes distorsionadas de los ejemplares exhibidos, con numerosas muertes innecesarias ocurridas por causa del cautiverio y que no contribuyen en nada a la educación de la población, como muchas veces se alega, siendo nada mas que emprendimientos comerciales que benefician a unos pocos con los recursos de todos.-

Enrique Matías Viale
                Presidente
"Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas" 

 

 

 

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